Regálame la última luna, una noche que no olvide jamás. Desnudame de a poco, y bésame a tu antojo invéntame un momento que no tenga final, apricioname en tus brazos y quiebrame en pedazos, arrojalos al viento ámame una vez más. No hay nada mas difícil que decirte adiós, pero se muy bien que nunca mas voy a olvidar la música que hay en tu voz y el perfume de tu piel, tu mirar.