No se me desgasta el hambre que alimenta mi locura ni se curan los enjambres de mis dudas.
Tengo el corazón lleno de espuma,
tengo un corazón que se desnuda
y se acurruca en su caparazón;
y me tiende la mano y me grita:
no vuelvas a hacer lo que yo!
Cuando quieras me pides ayuda que
estoy harto de verte pidiéndome cuentas,
con cuentos de ciencia ficción y con un poco de suerte...
mañana me sale mejor.