Que te quedes, que te vayas que no vuelvas nunca mas. Me resbalan tus palabras, si no paran de gritar. Que me estoy volviendo loco de escucharte criticar. Que si entro, que si salgo, que si luego vuelvo a entrar, me da igual! He aprendido a contestar con palabras que se callan cuando creo que no hay nada de que hablar.